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Puertas de interior y portones

Su elección forma parte del proceso de diseño. Materiales, dimensión de las hojas, apertura, son aspectos fundamentales que determinarán su integración en la arquitectura, tanto exterior como interior.

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Si los portones originales de la casa se pueden recuperar, seguro que no te vas a arrepentir. Se adaptarán mejor al estilo de la vivienda, especialmente en rehabilitaciones rurales. Esto no te impide cambiarle el color, o hacerla más práctica, por ejemplo, abriendo un hueco para instalar un vidrio. También se puede recuperar la madera para reconstruir el portón o reutilizar tablas provenientes de demoliciones. Si la construyes con duelas, tendrás más juego compositivo: en una tira vertical, horizontal o inclinada, en dos con algún bastidor en forma de Z ó X en forma de rombo, etc.

Tipos adecuados para una casa de campo
• Si se deja el portón antiguo, puede haber intersticios en los bordes, desplomes, demasiada holgura debido a los herrajes, etc. Una solución es colocar una segunda hoja por el interior. Sería oportuno que incluyera un vidrio, así te dará la posibilidad de ganar luz abriendo solo el portón original. Conviene que la hoja interior sea corredera. Otra posibilidad es dejar el portón dentro de un hall aislado del interior mediante otro cerramiento, que impida que se pierda energía y que refuerce la seguridad. Un zaguán, por ejemplo.
• Restaurar el portón: el carpintero puede solucionar los problemas del portón antiguo, mediante piezas añadidas de madera reciclada, tapajuntas, sobre cercos, revestimientos con chapa de cobre, zinc o chapa oxidada. Otra posibilidad es desarmarlo y volverlo a construir escuadrado para que ajuste y cierre herméticamente. Si se va a colocar en otro vano, para ajustarlo al mismo se puede completar el ancho o alto del vano mediante entrepaños laterales o montantes de vidrio
• Adquirir un portón en almacén de derribos o empresas especializadas: siempre se tiene que elegir de acuerdo a las proporciones de la fachada y su estilo arquitectónico. Jamás se podría elegir, por ejemplo, un portón de líneas elegantes, tipo casa señorial, para una vivienda de estilo rústico o popular. Por el contrario, será igualmente erróneo, instalar un modelo construido con maderas de poca calidad en el frente de una casona señorial con sillería de piedra, por ejemplo.
• Es mejor que sean un poco más pequeños, así se podrá ajustar mediante un premarco atornillado al existente.
• Se pueden adquirir réplicas de portones antiguos, incluso con madera de pino. Todo depende de su construcción, de si tiene o no acabados artesanales, del tratamiento que se le dé a la madera, de los herrajes empleados y por supuesto del diseño. Especialmente hay que cuidar los agregados, tales como entrepaños, postigos, rejería, que no siempre encajan en todos los estilos.
• La ventaja mayor de una puerta hecha a medida es que se ajustará perfectamente al hueco, puede blindarse, llevar cerradura de seguridad y bisagras anti-palanca. Otra ventaja notable es su menor costo con respecto a un modelo original.
• Se pueden construir con madera antigua o con madera nueva, que se puede envejecer.
• Conviene proteger la madera con barnices a poro abierto o lasuras al agua. Son permeables al vapor de agua y permiten que la madera siga trabajando, adecuándose a las variaciones térmicas.
• En maderas viejas se puede aplicar aceite vegetal. Para el acabado interior también se utiliza la cera virgen. Para proteger aún más la puerta siempre conviene colocarla en la parte interior del muro. Aunque la protección más efectiva se consigue con una entrada remetida, un tejadillo, marquesina, alero o porche de entrada.
Puerta de entrada: funcionalidad, aislamiento, estética
Lo primero que hay que tener claro es su dimensión. Una puerta de entrada tiene que ser ante todo, amplia. Además de resultar más práctica, aporta calidad a la fachada y la define formalmente. Hay que observar también las proporciones de la fachada, como se abate la puerta, si hay espacio de barrido, etc. En este sentido, la puerta más atractiva es la de dos hojas. Si por razones de espacio o barrido, solo puedes instalar una puerta de una hoja, es posible darle más amplitud visual eligiendo un modelo de una hoja y cerco perimetral o paño lateral, que puede ser también de vidrio. Una idea muy práctica para cerrar el ancho de un vano existente, en el que por dentro no hay espacio de barrido suficiente es colocar una hoja con puerta peatonal interior. Se cubre todo el vano con una solución única y se ubica la puerta de abrir en el lugar que más convenga.  
De una hoja abatible: Las puertas de medidas estándar, especialmente las de madera, se comercializan en anchos de hoja de 82,5 cm., pero lo cierto es que para que una casa de estilo rústico adquiera personalidad hay que pasar al siguiente nivel. Es decir, elegir puertas réplica de modelos antiguos o encargar la puerta a medida. Las medidas estándar se mueven, por ejemplo, para las réplicas de Conely, entre los 92 cm. del modelo de una hoja, a los 83 cm. a 100 cm. de las de una hoja, más paño fijo de 55, 33 o 30 cm. Una variante para la puerta de una hoja es la partida. Está divida horizontalmente y te permite abatir el paño superior.

Nuevos acabados para puertas de entrada
• Para los rústicos más modernos el portón se puede hacer con chapa de acero corten, chapa oxidada, chapa perforada, cobre, zinc o con chapa pintada. El diseño de la puerta es fundamental para enlazar con el estilo existente. Lo más seguro es la sencillez.
• Otra posibilidad es hacerlas de aluminio. Es un material, que además de estar disponible en una gran variedad de colores y diseños, ofrece una apariencia neutra, y una estabilidad muy alta, incluso en superficies grandes. Otra ventaja es la suavidad de desplazamiento y el cierre hermético. La empresa Schüco, por ejemplo, ofrece juntas que bajan automáticamente al cerrar la puerta, tapando el espacio intermedio hasta el suelo e impidiendo la entrada de aire. Los perfiles y entrepaños especiales proporcionan una capacidad termoaislante adicional. Se pueden equipar  además con diversos elementos de seguridad.

Puertas acorazadas
Están diseñadas para resistir una entrada violenta. La diferencia con las puertas tradicionales es que las hojas están construidas con una estructura metálica reforzada. El cerco y el precerco, también son metálicos y se anclan al muro. Luego se revisten con el material que se desea. Llevan también cerradura de seguridad. La clasificación de las puertas acorazadas se realiza en función del nivel de resistencia que proporcionan. Siendo el nivel 1 el más bajo y el 6 más alto, aunque puede variar según los fabricantes. Las puertas blindadas, más económicas, suelen llevar dos hojas metálicas por cada lado y cerradura con barras de acero que bloquean la puerta por los cuatro costados. La mayoría de los modelos de Conely, por ejemplo, en réplica exterior son blindadas.

Una hoja con sistema pivotante
Es una solución ideal para adaptarse a un vano antiguo en el que es difícil intervenir. Mediante un sistema pivotante de eje vertical la puerta se sujeta a dos puntos, uno al dintel y otro al umbral. Se puede emplear para repartir el ancho del vano entre el interior y el exterior, valiéndonos de la posición del eje vertical, siempre que el ancho mínimo que quede para pasar (que está determinado por la posición del eje vertical) sea por lo menos de 80 cm.
De dos hojas: Las hay desde 114 cm. de ancho, 136 cm., 155 cm. y pueden ser también más altas, de suelo a techo, de hoja entera o con montante. Aportan elegancia a la fachada, por eso es ideal acompañarlas de una marquesina, un remetido en la fachada o un zaguán, para darle marco y perspectiva. Por el interior, el mejor complemento de una puerta de dos hojas es un vestíbulo o un hall, que guarde una escala proporcional a las dimensiones del portón. En las hojas se pueden incorporar paños con vidrio, lo que es muy útil para dar luz natural al recibidor.

Puertas de paso
Las puertas de interior tienen que elegirse teniendo como referencia siempre el estilo arquitectónico de la vivienda. Por eso el proceso de elección no es una abstracción, sino que va ligada, entre otras cosas, a la cantidad de puertas, a los espacios que abre, por ejemplo si da a un espacio oscuro como suele ser un pasillo, es conveniente pensarlas con vidrio, o si hay muchas puertas seguidas, será mejor plantearlas lisas e integradas en la pared. En una casa rústica, con predominio de piedra, viguerías de madera, revoques y revestimientos rústicos, las puertas tienen que ser también de carácter artesanal, preferiblemente de madera maciza. Las hay, como en el caso de las exteriores, para encargar a medida con modelos de réplica, por ejemplo, con cuarterones moldurados, con duelas, de una hoja, de dos, con o sin vidrio. También es posible conseguir una puerta antigua o construir una a medida con madera reutilizada.
• Las puertas tipo block están construidas con un cerco perimetral de madera maciza, un alma de tablero de partículas tubular, tablero MDF y finalmente enchapado de madera. Son más adecuadas para casas y pisos actuales.
• Las puertas rústicas llevan herrajes acordes con el estilo, como los de forja,  hierro oxidado, con acabado martelé, incorporando piezas de porcelana o herrajes recuperados.
• Como acabados posibles tienes el barniz a poro abierto, el aceite de linaza y las pátinas de cera. Otra opción, que viene muy bien para disimular una madera nueva o de distintas procedencias es la pintura: con esmalte acrílico mate o satinado, con pátinas o con un decapé. Para dejarlas más rústicas aún, prueba lavando la madera.
• Si no quieres que la puerta tenga protagonismo, puedes pensar en modelo enrasado, que no necesita moldura. Raso Parete de Maydisa, por ejemplo, es una puerta que queda perfectamente alisada con la pared, sea esta de placa de yeso laminado o enfoscada y que admite el mismo tratamiento decorativo que demos se le quiera dar la pared, pintura, revestimiento, papel. No tiene necesidad de jambas alrededor y las bisagras vienen ocultas tanto si la puerta se abre hacia fuera, tirando, o hacia el interior, empujando.
Puertas correderas
A veces se piensa que en un ambiente rústico una puerta corredera puede desentonar. Pues todo lo contario. Además de aprovechar un 20% más de superficie, solucionar problemas de circulación o ubicación de muebles, dependiendo del modelo que se elija, le podremos dar una integración mayor que una puerta tradicional, pues da más libertad para trabajar el acabado del vano. Además la puerta se puede diseñar como si fuera un panel decorativo en sí mismo. Por ejemplo, se puede hacer de chapa oxidada, de vidrio, pintada en un color llamativo, de chapa de zinc, de chapa perforada… Otra opción es emplear una puerta antigua. Tan importante como elegir el tipo de hoja es dar con el sistema más adecuado. En algunos casos, puede convenir que sea exenta y en otros que se oculte totalmente.
• Con premarco. Con este sistema de premarco metálico las guías y la cámara en la que se introduce la puerta se ocultan en el interior del tabique. Lo que permite que el cierre sea hermético y visualmente más limpio. Se pueden incorporar en tabiques de ladrillo o de cartón yeso. Pueden ser de una hoja, dos, correr para un solo lado, contrapuestas, paralelas, etc. El premarco para puerta corredera Orchidea de Maydisa, por ejemplo, proporciona 1,5 m2 más de superficie útil construida. Krona tiene un sistema que la puerta puede correr en una cámara formada por dos vidrios.
• En cámara. La cámara la puedes crear tú mismo con paneles de madera, empleando el fondo de un armario, una librería, el friso de un revestimiento, con un tabique de yeso armado sobre estructura metálica, o con un doble tabique de ladrillo. En el espesor de la cámara y en el vano se cuelga la guía, por la que se desplazará la hoja y en el suelo sólo se coloca un tutor.
• Exenta. Esta es la forma más fácil de instalar una puerta corredera.  Se desliza exteriormente, mediante una guía superior sujeta a la pared o al techo. Con este sistema se evita tener que intervenir sobre superficies antiguas que quieren preservarse tal como están.
• Entre los materiales posibles para construir una puerta corredera está el cristal templado de 1 cm. de espesor. Puede ser traslúcido, de color opaco o transparente.
• Para un espacio rústico son ideales las guías de hierro oxidado o pintado con carro de deslizamiento industrial y visto.
• Este tipo de puertas se pueden instalar también en el exterior para proteger a modo de portón una puerta interior de vidrio, por ejemplo.

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